El día en que tu retoño llega a casa con la maravillosa idea de estudiar una carrera universitaria en Inglaterra, tu primera impresión es de orgullo y felicidad. Pero, unos diez minutos después, el terror se apodera de tu corazón.

El miedo a lo desconocido, el temor a no saber qué opciones elegir, qué universidad será la adecuada, cómo afrontaréis los gastos que conlleva, dónde y con quién vivirá tu polluelo…Todas estas cuestiones (y muchas más) atenazan tu devenir diario, y se van haciendo más y más amenazadoras según se va acercando el día en que lo soñado se convierte en conseguido.
Pero este proceso, que todos los padres novatos hemos de sobrellevar, a mí se me hizo sencillo, gratificante y seguro gracias a Kathy. Su experiencia en este campo, su infinita paciencia, y sobre todo, su cercanía y comprensión ante cualquier duda o problema que le exponíamos en nuestro camino hacia el sueño de mi hija, ha sido fundamental para llegar hasta la meta. Es mucho más llevadero pasear de la mano de una amiga que te guíe por los acantilados, sabiendo que no te va a dejar caer.
Ahora, tras dos largos años, mi hija es feliz; ha trabajado duro para superar todos los obstáculos hasta llegar a su objetivo, y ya tiene plaza en la universidad de Falmouth, una beca concedida por Reino Unido, una residencia de estudiante dentro del Campus, sus billetes de avión reservados, y sus kits de bienvenida la estarán esperando cuando aterrice para comenzar una vida llena de sorpresas y nuevos amigos, experiencias y también, por supuesto, esfuerzos.

Gracias, Kathy, por ser una más de nuestro equipo y por conseguir que ahora podamos disfrutar con alivio del mal trago que supone siempre separarte de tu hijo: sabemos que estará cuidada y en buenas manos, como cualquier otro estudiante que te confíen.
Juntos podemos.  

 

Ida, madre de estudiante